De una concha que un niño recoge en una playa chilena, al sur, muy al sur del mundo, una voz se eleva, cargada de recuerdos y sabiduría. Es la voz de la ballena blanca, el animal mítico que durante décadas ha custodiado las aguas que separan la costa de una isla sagrada para las personas nativas de ese lugar, la Gente del Mar. El cachalote, la criatura más grande de todo el océano, ha conocido la inmensa soledad y la enorme profundidad del abismo, y ha dedicado su vida a cumplir fielmente la tarea q
Historia de una ballena blanca
Autor: Luis Sepúlveda|| Editorial: Tusquets Editores
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 96
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 96
Sinopsis: De una concha que un niño recoge en una playa chilena, al sur, muy al sur del mundo, una voz se eleva, cargada de recuerdos y sabiduría. Es la voz de la ballena blanca, el animal mítico que durante décadas ha custodiado las aguas que separan la costa de una isla sagrada para las personas nativas de ese lugar, la Gente del Mar. El cachalote, la criatura más grande de todo el océano, ha conocido la inmensa soledad y la enorme profundidad del abismo, y ha dedicado su vida a cumplir fielmente la tarea que le confió otro cachalote anciano: una tarea misteriosa y crucial, el resultado de un pacto que ha atado a las ballenas y la Gente del Mar.
Mi opinión
Historia de una ballena blanca es un libro corto, tan corto que casi se podría decir que es un cuento largo. En él, como bien dice la sinopsis, una gran ballena blanca cobra vida a través de las palabras de Luis Sepúlveda, y nos cuenta cómo vivió su vida en el mar.
Creo que, de manera general, me ha gustado más la idea del libro que el libro en sí, y es una pena porque tenía todas las papeletas para ser un libro que me gustara.
Lo primero que no me ha terminado de convencer han sido la narración y el lenguaje. En la portada pone claramente que es una novela para "Jóvenes de 8 a 88 años" y que puede ser bastante complicado utilizar un lenguaje universal para todo ese rango de edad, pero a mí me ha parecido un lenguaje demasiado simple pero llegar a ser infantil. Era como si el libro lo narrara un adulto usando estructuras infantiles, y no me gustó.
Lo segundo que no me gustó fue la ballena en sí. Ya sé que es la protagonista del libro, y que un libro como este (con gran contenido pro medioambiental) debería hacernos amar a la naturaleza. Pero a mí no me ha caído bien la ballena, lo siento.
Algo que sí me ha gustado es la perspectiva del libro: la ballena, un monstruo temible por los seres humanos, se vuelve en este libro un ser con sus propios problemas y motivaciones que pueden, si no justificar, al menos explicar su comportamiento.
La otra cosa que me ha gustado mucho ha sido el epílogo, por algún motivo esa parte final ha sido la que más me ha llegado al corazoncito, y creo que ella sola es la responsable de media estrellita más en la puntuación del libro. Me dio la sensación de que el epílogo cerraba la historia de una manera muy bonita, y todo lo que no había entendido antes de repente se aclaraba.
El resumen de la reseña es que este libro no ha sido para mí, pero si os gustan los cuentos y el medioambiente este puede ser un buen libro para vosotros, tengáis 8 u 88 años. Además, el libro viene con unas ilustraciones preciosas de Marta R. Gustems, que no he hablado de ellas en la reseña pero que son maravillosas.
Creo que, de manera general, me ha gustado más la idea del libro que el libro en sí, y es una pena porque tenía todas las papeletas para ser un libro que me gustara.
Lo primero que no me ha terminado de convencer han sido la narración y el lenguaje. En la portada pone claramente que es una novela para "Jóvenes de 8 a 88 años" y que puede ser bastante complicado utilizar un lenguaje universal para todo ese rango de edad, pero a mí me ha parecido un lenguaje demasiado simple pero llegar a ser infantil. Era como si el libro lo narrara un adulto usando estructuras infantiles, y no me gustó.
"...pero un niño se quedó mirando fijamente el mar.
Me acerqué a él.
Sus ojos de pupilas oscuras escudriñaban el horizonte
y dos lágrimas recorrían su rostro."
Lo segundo que no me gustó fue la ballena en sí. Ya sé que es la protagonista del libro, y que un libro como este (con gran contenido pro medioambiental) debería hacernos amar a la naturaleza. Pero a mí no me ha caído bien la ballena, lo siento.
Algo que sí me ha gustado es la perspectiva del libro: la ballena, un monstruo temible por los seres humanos, se vuelve en este libro un ser con sus propios problemas y motivaciones que pueden, si no justificar, al menos explicar su comportamiento.
La otra cosa que me ha gustado mucho ha sido el epílogo, por algún motivo esa parte final ha sido la que más me ha llegado al corazoncito, y creo que ella sola es la responsable de media estrellita más en la puntuación del libro. Me dio la sensación de que el epílogo cerraba la historia de una manera muy bonita, y todo lo que no había entendido antes de repente se aclaraba.
El resumen de la reseña es que este libro no ha sido para mí, pero si os gustan los cuentos y el medioambiente este puede ser un buen libro para vosotros, tengáis 8 u 88 años. Además, el libro viene con unas ilustraciones preciosas de Marta R. Gustems, que no he hablado de ellas en la reseña pero que son maravillosas.
Valoración





















