Un viejo solterón castellano y periodista jubilado establece una correspondencia progresivamente amorosa con una viuda andaluza a través de una revista sentimental. A lo largo de cuarenta y dos cartas nos proporcionará un completo retrato de sí mismo: su infancia en el pueblo, su carrera de periodista bajo el franquismo, sus ideas sobre el progreso, el amor o la televisión, sus preferencias gastronómicas o sus arraigadas costumbres de mirón impenitente.

Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso
Autor: Miguel Delibes|| Editorial: Austral
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 160
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 160
Sinopsis: Un viejo solterón castellano y periodista jubilado establece una correspondencia progresivamente amorosa con una viuda andaluza a través de una revista sentimental. A lo largo de cuarenta y dos cartas nos proporcionará un completo retrato de sí mismo: su infancia en el pueblo, su carrera de periodista bajo el franquismo, sus ideas sobre el progreso, el amor o la televisión, sus preferencias gastronómicas o sus arraigadas costumbres de mirón impenitente. Las manías, los achaques, las osadías verbales del personaje y su fundamental timidez, chocan con la historia maravillosa del amor que sueña, imagina y pretende convertir en real. Ejemplo de brillantez constructiva y de expresión directa, Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso nos habla, con sutil ironía, del amor, la esperanza o el cotidiano quehacer para convertirnos en destinatarios de las confesiones de ese peculiar sexagenario y en cómplices privilegiados del sorprendente desenlace de su historia.
Nota: Esta reseña es SIN SPOILERS. Para leerla con spoilers, haz click en el botón que encontrarás a lo largo del texto
Mi opinión
Lo que más me gusta de la obra de Miguel Delibes es que siento que cada libro es diferente al anterior, tanto en el fondo como en la forma. Delibes siempre me descubre algo nuevo en su estilo, y esta vez no podía ser de otra manera.
Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso es un libro cortito, escrito de forma epistolar, en el que un sexagenario de Castilla entabla una relación por correspondencia con una viuda de Sevilla. Durante toda la novela, tan sólo podremos leer las cartas que escribe él pero no las de ella, de tal forma que lo que la mujer opina o escribe deberemos inferirlo.
¿Lo más sorprendente de este libro? Que yo empecé a leerlo esperando encontrar una cosa y me encontré con otra totalmente diferente. No en cuanto a la historia en sí sino a cómo se desarrolla la relación entre los personajes. Pero no puedo elaborar más aquí sin caer en spoiler.
Vamor a ver, que yo no me esperaba unos personajes tan turbios y una relación tan tóxica entre los dos jubilados, por favor. Que el hombre es un degenerado y ella una oportunista. Desde luego que si hubieran acabado los dos mal yo me quedo tan pancha.
Otra cosa a destacar en este libro son los personajes grises. Y por grises me refiero a turbios, de esos personajes que más bien detestas pero luego a veces te dan pena (pero igualmente no los soportas). Escribir un libro donde sabes que ciertos personajes no van a caer bien y aun así debes mantener al lector enganchado a las páginas no es tarea fácil, y aquí se lleva a cabo de forma maravillosa.
Al ser una novela epistolar, no diría que el ritmo de lectura es rápido pero tampoco se hace excesivamente lento. Como es corto, las cartas también lo son y cada una de ellas avanza un paso más en la historia así que como lector nunca sientes que te quedas encasillado en un mismo punto.
Lo que sí ocurre a menudo es que se utilizan las cartas para hablar de la infancia y el pasado del hombre que las escribe, y estos pequeños pasajes los utiliza Delibes para desarrollar temas conocidos como el mundo rural o la España de la posguerra y el franquismo.
Lo último a destacar sería lo bien que retrata el autor la misoginia imperante en la sociedad de la época a la vez que se atreve a tratar sin tabúes el tema de la sexualidad y el erotismo durante la vejez, un tema que creo que nunca he visto retratado en ningún otro libro. Todo ello, sin embargo, con un tono irónico subyacente que vi muy apropiado para el libro.
El resumen de la reseña es que, sin duda, no es un libro que recomendaría a todo el mundo por varios motivos. Primero por los temas que trata, segundo por los personajes que tiene y tercero por la forma epistolar. En mi caso lo he disfrutado bastante, más de un modo formal, disfrutando de los recursos narrativos, que porque la historia en sí me haya gustado, así que en ese sentido es un libro muy interesante.
Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso es un libro cortito, escrito de forma epistolar, en el que un sexagenario de Castilla entabla una relación por correspondencia con una viuda de Sevilla. Durante toda la novela, tan sólo podremos leer las cartas que escribe él pero no las de ella, de tal forma que lo que la mujer opina o escribe deberemos inferirlo.
¿Lo más sorprendente de este libro? Que yo empecé a leerlo esperando encontrar una cosa y me encontré con otra totalmente diferente. No en cuanto a la historia en sí sino a cómo se desarrolla la relación entre los personajes. Pero no puedo elaborar más aquí sin caer en spoiler.
Vamor a ver, que yo no me esperaba unos personajes tan turbios y una relación tan tóxica entre los dos jubilados, por favor. Que el hombre es un degenerado y ella una oportunista. Desde luego que si hubieran acabado los dos mal yo me quedo tan pancha.
Otra cosa a destacar en este libro son los personajes grises. Y por grises me refiero a turbios, de esos personajes que más bien detestas pero luego a veces te dan pena (pero igualmente no los soportas). Escribir un libro donde sabes que ciertos personajes no van a caer bien y aun así debes mantener al lector enganchado a las páginas no es tarea fácil, y aquí se lleva a cabo de forma maravillosa.
Al ser una novela epistolar, no diría que el ritmo de lectura es rápido pero tampoco se hace excesivamente lento. Como es corto, las cartas también lo son y cada una de ellas avanza un paso más en la historia así que como lector nunca sientes que te quedas encasillado en un mismo punto.
"De otro modo, querida, habrá que pensar que, en una
democracia gastronómica, tu voto es un voto nulo, un voto sin calidad".
Lo que sí ocurre a menudo es que se utilizan las cartas para hablar de la infancia y el pasado del hombre que las escribe, y estos pequeños pasajes los utiliza Delibes para desarrollar temas conocidos como el mundo rural o la España de la posguerra y el franquismo.
Lo último a destacar sería lo bien que retrata el autor la misoginia imperante en la sociedad de la época a la vez que se atreve a tratar sin tabúes el tema de la sexualidad y el erotismo durante la vejez, un tema que creo que nunca he visto retratado en ningún otro libro. Todo ello, sin embargo, con un tono irónico subyacente que vi muy apropiado para el libro.
"Antes de cerrar esta carta debo confesarte una cosa: anoche tuve sueños eróticos.
A mí, un misógino sesentón, no me ocurría una cosa así
desde los lejanos años de la adolescencia".
El resumen de la reseña es que, sin duda, no es un libro que recomendaría a todo el mundo por varios motivos. Primero por los temas que trata, segundo por los personajes que tiene y tercero por la forma epistolar. En mi caso lo he disfrutado bastante, más de un modo formal, disfrutando de los recursos narrativos, que porque la historia en sí me haya gustado, así que en ese sentido es un libro muy interesante.
Valoración














