Una mujer acaba de perder a su marido y vela el cadáver durante la noche. Sobre la mesilla hay un libro ―la Biblia― que la esposa hojea, leyendo los párrafos subrayados por el hombre que se ha ido para siempre. Una oleada de recuerdos le viene a la mente y empieza un lento desordenado monólogo en el que la vida pugna para hacerse real otra vez. La pobre vida llena de errores y torpezas, de pequeños goces e incomprensiones. ¿Ha conocido Carmen alguna vez a Mario? Escuchemos el irritante discurrir de la pequeña y estrecha mentalidad de la esposa. Otro hombre irá poco a poco descubriéndose, para todos menos para ella, con toda su desesperanza y su fe en la vida.
Cinco horas con Mario
Autor: Miguel Delibes|| Editorial: Austral
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 336
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 336
Sinopsis: Una mujer acaba de perder a su marido y vela el cadáver durante la noche. Sobre la mesilla hay un libro ―la Biblia― que la esposa hojea, leyendo los párrafos subrayados por el hombre que se ha ido para siempre. Una oleada de recuerdos le viene a la mente y empieza un lento desordenado monólogo en el que la vida pugna para hacerse real otra vez. La pobre vida llena de errores y torpezas, de pequeños goces e incomprensiones. ¿Ha conocido Carmen alguna vez a Mario? Escuchemos el irritante discurrir de la pequeña y estrecha mentalidad de la esposa. Otro hombre irá poco a poco descubriéndose, para todos menos para ella, con toda su desesperanza y su fe en la vida.
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Mi opinión
Madre mía del amor hermoso, jamás pensé que el monólogo de Carmen, una viuda velando a su marido por la noche pudiera llegar a interesarme tanto. Cinco horas con Mario es básicamente eso: el monólogo de una mujer mientras recuerda su vida de casada. De verdad que me sorprende la capacidad de Delibes de conseguir engancharme a una historia escrita de este modo.
Una de las cosas que más me ha gustado ha sido el lenguaje: muy sencillo y de andar por casa. Como está escrito a modo de "flujo de conciencia", la narración se asemeja a los pensamientos del personaje, de modo que continuamente se utilizan coletillas, redundancias o incluso va saltando de una cosa a otra en su monólogo según se va acordando. Mientras leía el libro casi podía imaginarme a la mujer gesticulando mientras hablaba y entonando ciertas frases.
Al final la mujer ha acabado cayéndome bien. Entendedme, es una mujer que no soportaría en la vida real, pero estar en su mente con ella tanto tiempo me convirtió en su fan número 1. Es una mujer conservadora a más no poder y desde luego que no comparto muchas de sus ideas pero me ha hecho reír mucho aunque dijera burradas como estas:
Vamos, que me lo he pasado muy bien en la cabeza de Carmen. Como algo negativo del libro, diría que, en general, se me ha hecho un poco largo. Podría haberle quitado un par de capítulos, por ejemplo. En ningún momento me ha aburrido pero si que he tenido la sensación general de que era algo repetitivo por el medio. Otro punto negativo para mí ha sido el primer y último capítulo, que no se centra en el monólogo de Carmen sino en las condolencias que le da la gente por la muerte del marido y no me gustó mucho, más que nada porque no fui capaz de entenderlo del todo.
El libro, aunque por la sinopsis no lo parezca, lleva un fuerte componente de crítica a la sociedad de la época. Carmen es una persona sin estudios, fuertemente religiosa y conservadora que, con todo, peca de hipocresía y falta de empatía en muchísimas ocasiones. Este componente político-social me ha parecido que estaba muy bien conseguido, y creo que Delibes toca el tema de una forma bastante inteligente... y más para la fecha en la que fue publicado.
Cuando por fin se descubre que la mujer acabó besándose con el amigo de la infancia no pude evitar reírme... después de la murga que había dado con lo casta y fiel que era ella, después resulta que se dejó besar. La forma de ir descubriendo esta información poco a poco es magnífica, como si realmente ella se lo negara a sí misma y se creara su propia mentira de los hechos.
Desde luego no es un libro que recomendaría a cualquiera: tiene un estilo muy diferente a lo habitual y puede hacerse pesado o directamente insufrible para muchas personas, pero a mí me ha gustado mucho. El giro argumental del final me ha hecho reír de lo lindo y desde luego que, aunque podría haberlo supuesto, no me lo vi venir.
Una de las cosas que más me ha gustado ha sido el lenguaje: muy sencillo y de andar por casa. Como está escrito a modo de "flujo de conciencia", la narración se asemeja a los pensamientos del personaje, de modo que continuamente se utilizan coletillas, redundancias o incluso va saltando de una cosa a otra en su monólogo según se va acordando. Mientras leía el libro casi podía imaginarme a la mujer gesticulando mientras hablaba y entonando ciertas frases.
"...es que es imposible, un asco, que yo creo, lo pienso muchas veces,
que si tú nunca tuviste ambición, entiéndeme, en el buen sentido,
es por haberte criado en un ambiente tan mezquino.
¡Si hasta para declararte fuiste roñoso!"
Al final la mujer ha acabado cayéndome bien. Entendedme, es una mujer que no soportaría en la vida real, pero estar en su mente con ella tanto tiempo me convirtió en su fan número 1. Es una mujer conservadora a más no poder y desde luego que no comparto muchas de sus ideas pero me ha hecho reír mucho aunque dijera burradas como estas:
"...que a comprensiva y generosa pocas me ganarán,
pero antes la muerte, fíjate bien, la muerte,
que rozarme con un judío o un protestante"
"Por si te interesa, Mario, Cristo no hubiese tenido nunca un hermano rojo,
ni un padre prestamista, y, de tenerlos, ten la seguridad de
que no se hubiera quedado tan fresco"
"Yo estoy con papá, Mario, completamente de acuerdo, todos iguales,
para Dios no hay diferencias, negros y blancos por un mismo rasero,
ahora bien, los negros con los negros y los blancos con los blancos"
El libro, aunque por la sinopsis no lo parezca, lleva un fuerte componente de crítica a la sociedad de la época. Carmen es una persona sin estudios, fuertemente religiosa y conservadora que, con todo, peca de hipocresía y falta de empatía en muchísimas ocasiones. Este componente político-social me ha parecido que estaba muy bien conseguido, y creo que Delibes toca el tema de una forma bastante inteligente... y más para la fecha en la que fue publicado.
Cuando por fin se descubre que la mujer acabó besándose con el amigo de la infancia no pude evitar reírme... después de la murga que había dado con lo casta y fiel que era ella, después resulta que se dejó besar. La forma de ir descubriendo esta información poco a poco es magnífica, como si realmente ella se lo negara a sí misma y se creara su propia mentira de los hechos.
Desde luego no es un libro que recomendaría a cualquiera: tiene un estilo muy diferente a lo habitual y puede hacerse pesado o directamente insufrible para muchas personas, pero a mí me ha gustado mucho. El giro argumental del final me ha hecho reír de lo lindo y desde luego que, aunque podría haberlo supuesto, no me lo vi venir.
Valoración















