Tras la invasión de Holanda, la familia Frank se ocultó de la Gestapo en una buhardilla anexa al edificio donde el padre de Anne tenía sus oficinas. Allí permaneció recluida desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en que sus miembros fueron detenidos y enviados a campos de concentración. En ese lugar y en las más precarias condiciones, Anne, una niña de trece años, escribió su estremecedor Diario: un testimonio único sobre el horror y la barbarie nazi, y sobre los sentimientos y experiencias de la propia Anne y sus acompañantes.
El diaro de Anne Frank (novela gráfica)
Autor: Ari Folman, David Polonski|| Editorial: Debolsillo
Formato: Tapa dura || Nº páginas: 160
Formato: Tapa dura || Nº páginas: 160
Sinopsis: Tras la invasión de Holanda, la familia Frank se ocultó de la Gestapo en una buhardilla anexa al edificio donde el padre de Anne tenía sus oficinas. Allí permaneció recluida desde junio de 1942 hasta agosto de 1944, fecha en que sus miembros fueron detenidos y enviados a campos de concentración. En ese lugar y en las más precarias condiciones, Anne, una niña de trece años, escribió su estremecedor Diario: un testimonio único sobre el horror y la barbarie nazi, y sobre los sentimientos y experiencias de la propia Anne y sus acompañantes.
El presente volumen recoge este estremecedor relato bella y delicadamente para volcarlo a la novela gráfica. Una nueva oportunidad de acercarse a una historia que ya forma parte de todos nosotros.
El presente volumen recoge este estremecedor relato bella y delicadamente para volcarlo a la novela gráfica. Una nueva oportunidad de acercarse a una historia que ya forma parte de todos nosotros.
Mi opinión
Seamos sinceros, decidí leer la novela gráfica de El diario de Anne Frank porque siempre me había dado pereza leer el libro original (no me matéis), pero a su vez no quería quedarme sin conocer la historia, así que cuando vi la novela gráfica en la librería me lancé a por ella. Lo que no esperaba, sin embargo, era encontrarme con esta pequeña obra de arte en forma de cómic.
Las ilustraciones son a color, con trazos sencillos y suaves que me han encantado y que --creo yo--, sin ser infantiles, son perfectas para ilustrar un libro que fue escrito por una niña. Me sorprendió la cantidad de detalles que se podían apreciar en cada una de ellas, y cada vez que miraba una ilustración descubría algo nuevo.
Todo esto no quita, por supuesto, que muchas de las ilustraciones fueran duras. Muchas veces pasaba la página y, antes de leer siquiera el texto, las ilustraciones ya me habían encogido el corazón.
Algo que me soprendió es que no todo el libro es formato cómic. Hay unas cuantas páginas (no muchas, pero las suficientes) que son el texto original de El diario de Anne Frank. Estos fragmentos son aquellos que, por su importancia en la historia, los autores han decidido dejarlos en su forma original. Sí que es verdad que rompen un poco el ritmo de lectura de la novela gráfica pero entiendo que lo que tienen que aportar a la historia es mucho más importante que el ritmo de lectura, y no me molestaron en absoluto (de hecho al final hasta los agradecí).
En cuanto a la historia en sí, el libro es un proyecto oficial de la fundación Anne Frank así que en él te puedes encontrar una adaptación bastante fiel de la novela. Como no he leído la original no puedo hacer la comparación pero nadie que lo haya hecho me ha dicho que la trama se desvíe de la original (más bien lo contrario).
Para no alargarme mucho más, El diario de Anne Frank en su formato de novela gráfica me ha sorprendido mucho. Las ilustraciones son divertidas, inteligentes e impactantes cuando deben serlo; la trama está muy bien llevada y el hilo de la historia se sigue sin problema y, por último, tanto las ilustraciones como el texto se complementan perfectamente el uno al otro.
En lo personal, recomendaría este libro tanto a jóvenes como a adultos --tanto si ya han leído el libro original como si no lo han hecho-- porque es una novela que tiene mucho que aportar y que los más jóvenes de la casa también pueden entender y disfrutar.
Las ilustraciones son a color, con trazos sencillos y suaves que me han encantado y que --creo yo--, sin ser infantiles, son perfectas para ilustrar un libro que fue escrito por una niña. Me sorprendió la cantidad de detalles que se podían apreciar en cada una de ellas, y cada vez que miraba una ilustración descubría algo nuevo.
Todo esto no quita, por supuesto, que muchas de las ilustraciones fueran duras. Muchas veces pasaba la página y, antes de leer siquiera el texto, las ilustraciones ya me habían encogido el corazón.
Algo que me soprendió es que no todo el libro es formato cómic. Hay unas cuantas páginas (no muchas, pero las suficientes) que son el texto original de El diario de Anne Frank. Estos fragmentos son aquellos que, por su importancia en la historia, los autores han decidido dejarlos en su forma original. Sí que es verdad que rompen un poco el ritmo de lectura de la novela gráfica pero entiendo que lo que tienen que aportar a la historia es mucho más importante que el ritmo de lectura, y no me molestaron en absoluto (de hecho al final hasta los agradecí).
En cuanto a la historia en sí, el libro es un proyecto oficial de la fundación Anne Frank así que en él te puedes encontrar una adaptación bastante fiel de la novela. Como no he leído la original no puedo hacer la comparación pero nadie que lo haya hecho me ha dicho que la trama se desvíe de la original (más bien lo contrario).
Para no alargarme mucho más, El diario de Anne Frank en su formato de novela gráfica me ha sorprendido mucho. Las ilustraciones son divertidas, inteligentes e impactantes cuando deben serlo; la trama está muy bien llevada y el hilo de la historia se sigue sin problema y, por último, tanto las ilustraciones como el texto se complementan perfectamente el uno al otro.
En lo personal, recomendaría este libro tanto a jóvenes como a adultos --tanto si ya han leído el libro original como si no lo han hecho-- porque es una novela que tiene mucho que aportar y que los más jóvenes de la casa también pueden entender y disfrutar.
Valoración
















