Después de la publicación de su primer caso en "Estudio en escarlata", hubo que esperar tres años para que, en 1890, Sherlock Holmes reanudara su actividad resolviendo el misterio que se le planteaba en "El signo de los cuatro". Novela previa aún a la sucesión de relatos que poco más tarde habrían de catapultar a la celebridad al famoso detective y a su creador, Arthur Conan Doyle (1859-1930), su acción gira en torno a los avatares de un fabuloso tesoro en la India colonial, afirmándose en sus páginas los que habrían de ser ya en adelante los sugerentes y pintorescos rasgos de la personalidad del brillante investigador
El signo de los cuatro
Autor: Arthur Conan Doyle|| Editorial: SAGA Egmont
Formato: Audiolibro || Nº horas: 4h 30min
Formato: Audiolibro || Nº horas: 4h 30min
Sinopsis: Después de la publicación de su primer caso en "Estudio en escarlata", hubo que esperar tres años para que, en 1890, Sherlock Holmes reanudara su actividad resolviendo el misterio que se le planteaba en "El signo de los cuatro". Novela previa aún a la sucesión de relatos que poco más tarde habrían de catapultar a la celebridad al famoso detective y a su creador, Arthur Conan Doyle (1859-1930), su acción gira en torno a los avatares de un fabuloso tesoro en la India colonial, afirmándose en sus páginas los que habrían de ser ya en adelante los sugerentes y pintorescos rasgos de la personalidad del brillante investigador
Nota: Esta reseña es SIN SPOILERS. Para leerla con spoilers, haz click en el botón que encontrarás a lo largo del texto
Mi opinión
Bueno, pues aquí vuelvo con otra reseña de nuestro amigo Sherlock Holmes en mi intento de leer todas sus novelas. Tras la pequeña decepción que me llevé con Estudio en escarlata (reseña aquí), empecé este libro sin muchas esperanzas puestas en él, e hice bien.
Esta vez, la historia va moviéndose entre Londres y la India colonial. Nuestros amigos tendrán que ir desentrañando el misterio que se les presentará poco a poco respecto a un antiguo tesoro y para ello necesitan, como siempre, la habilidad de Sherlock Holmes.
También en este libro aparece por primera vez en escena la señora Morstan quien, tras haber estado recibiendo extraños regalos durante muchos años, pide ayuda a Sherlock Holmes para ir a conocer a su benefactor en persona. La aparición de la señora Morstan en escena le da un toque de aire fresco a la novela, aunque su papel en la novela es mínimo y se limita a ser el arquetipo de mujer delicada y vulnerable de la sociedad de la época.
Básicamente, la señora Morstan aparece para pedir ayuda a Sherlock Holmes y ser el interés amoroso de Watson. Ella como personaje me ha parecido plano, simple y que se pasaba los momentos de más tensión en silencio y abrumada por la situación (igual hasta lloriqueaba un poco, no lo recuerdo), supongo que es lo que se esperaba de una mujer en la época, pero aún así me ha sacado un poco de quicio. Por otro lado, entre el señor Watson y ella hay una especie de amor-en-dos-días que tampoco me ha gustado... eso de enamorarse de alguien perdidamente tras haberse visto unas horas solo es poco probable, y uno de los clichés que más odio en los libros.
El ritmo de la novela me ha parecido correcto: nunca falta acción. El misterio comienza casi al principio y no se resuelve hasta prácticamente el final, lo que me mantuvo escuchando el audiolibro en tensión todo el tiempo. Los saltos temporales en la narración están bien intercalados también, de tal forma que nunca he perdido el hilo de la narración principal, cosa que sí me pasó en el libro anterior, Estudio en escarlata.
De nuevo, las cosas que no me han convencido son prácticamente las mismas que en el libro anterior: los personajes planos y sin dobleces le quitan algo de credibilidad a todo el asunto y, en mi caso, me cuesta imaginármelos como personas reales. En segundo lugar, Sherlock Holmes es demasiado listo: es tan bueno en lo que hace que resulta increíble y me impide seguir el hilo de sus pensamientos o adelantarme a los acontecimientos.
Algo que sí me ha gustado son los toques de humor del libro. Sin dejar de ser un libro policiaco, muchas escenas tienen un tinte cómico que me hacían sonreír bastante, igual por lo exagerado y rocambolesco de las situaciones en las que se metían los personajes y el halo de solemnidad que le imprimían a situaciones más bien mundanas.
En resumen, no es un libro que me haya fascinado pero me ha entretenido mientras lo leía. No creo que quiera releerlo en el futuro pero no ha estado mal, algo mejor que el de Estudio en escarlata, aunque les haya puesto a los dos la misma puntuación.
Esta vez, la historia va moviéndose entre Londres y la India colonial. Nuestros amigos tendrán que ir desentrañando el misterio que se les presentará poco a poco respecto a un antiguo tesoro y para ello necesitan, como siempre, la habilidad de Sherlock Holmes.
"¿Cuántas veces le tengo dicho que, una vez eliminado todo lo que es imposible,
la verdad está en lo que queda, por improbable que parezca?"
También en este libro aparece por primera vez en escena la señora Morstan quien, tras haber estado recibiendo extraños regalos durante muchos años, pide ayuda a Sherlock Holmes para ir a conocer a su benefactor en persona. La aparición de la señora Morstan en escena le da un toque de aire fresco a la novela, aunque su papel en la novela es mínimo y se limita a ser el arquetipo de mujer delicada y vulnerable de la sociedad de la época.
Básicamente, la señora Morstan aparece para pedir ayuda a Sherlock Holmes y ser el interés amoroso de Watson. Ella como personaje me ha parecido plano, simple y que se pasaba los momentos de más tensión en silencio y abrumada por la situación (igual hasta lloriqueaba un poco, no lo recuerdo), supongo que es lo que se esperaba de una mujer en la época, pero aún así me ha sacado un poco de quicio. Por otro lado, entre el señor Watson y ella hay una especie de amor-en-dos-días que tampoco me ha gustado... eso de enamorarse de alguien perdidamente tras haberse visto unas horas solo es poco probable, y uno de los clichés que más odio en los libros.
El ritmo de la novela me ha parecido correcto: nunca falta acción. El misterio comienza casi al principio y no se resuelve hasta prácticamente el final, lo que me mantuvo escuchando el audiolibro en tensión todo el tiempo. Los saltos temporales en la narración están bien intercalados también, de tal forma que nunca he perdido el hilo de la narración principal, cosa que sí me pasó en el libro anterior, Estudio en escarlata.
De nuevo, las cosas que no me han convencido son prácticamente las mismas que en el libro anterior: los personajes planos y sin dobleces le quitan algo de credibilidad a todo el asunto y, en mi caso, me cuesta imaginármelos como personas reales. En segundo lugar, Sherlock Holmes es demasiado listo: es tan bueno en lo que hace que resulta increíble y me impide seguir el hilo de sus pensamientos o adelantarme a los acontecimientos.
"Pero el amor es una cosa emocional y todo lo que es
emocional se opone a ese frío razonamiento que
me parece la cualidad más importante
del hombre y que antepongo a lo demás".
Algo que sí me ha gustado son los toques de humor del libro. Sin dejar de ser un libro policiaco, muchas escenas tienen un tinte cómico que me hacían sonreír bastante, igual por lo exagerado y rocambolesco de las situaciones en las que se metían los personajes y el halo de solemnidad que le imprimían a situaciones más bien mundanas.
En resumen, no es un libro que me haya fascinado pero me ha entretenido mientras lo leía. No creo que quiera releerlo en el futuro pero no ha estado mal, algo mejor que el de Estudio en escarlata, aunque les haya puesto a los dos la misma puntuación.
Valoración




