A mediados del siglo XIX, cuando las nuevas clases emergentes ya empezaban a mudarse al norte de Manhattan, un rico y prestigioso médico neoyorquino se construye una casa en Washington Square. Es una «casa bonita, moderna», con terraza y porche de mármol. A ella se traslada a vivir en compañía de su hermana, una viuda romántica y sentimental, amiga de los secretos, y de su única hija Catherine, que a los veinticinco años no ha conseguido ser, según su padre, ni hermosa ni inteligente. A Catherine le corresponde, sin embargo, una herencia considerable, y cuando en su vida aparece un joven guapo y encantador, aunque sin oficio ni beneficio, el doctor no duda de que no puede sentirse atraído por ninguna cualidad de su hija que no sea el dinero.
Washington Square
Autor: Henry James|| Editorial: RBA
Formato: Tapa dura || Nº páginas: 238
Formato: Tapa dura || Nº páginas: 238
Sinopsis: A mediados del siglo XIX, cuando las nuevas clases emergentes ya empezaban a mudarse al norte de Manhattan, un rico y prestigioso médico neoyorquino se construye una casa en Washington Square. Es una «casa bonita, moderna», con terraza y porche de mármol. A ella se traslada a vivir en compañía de su hermana, una viuda romántica y sentimental, amiga de los secretos, y de su única hija Catherine, que a los veinticinco años no ha conseguido ser, según su padre, ni hermosa ni inteligente. A Catherine le corresponde, sin embargo, una herencia considerable, y cuando en su vida aparece un joven guapo y encantador, aunque sin oficio ni beneficio, el doctor no duda de que no puede sentirse atraído por ninguna cualidad de su hija que no sea el dinero.
Mi opinión
Washington Square es un libro que empecé sin saber nada del autor ni de la obra y sin haber leído siquiera la sinopsis, así que podríamos decir que iba un poco a ciegas. Y a posteriori creo que ha sido una buena decisión, porque este libro me ha dado una sorpresa bastante agradable.
Ambientando en la Nueva York del siglo XIX, el libro es un gran retrato de la sociedad de la época, donde el viudo doctor Sloper tiene que criar, junto a su alocada hermana, a su única hija Catherine. Cuando esta se enamora por primera vez, las desavenencias entre los miembros de la familia con respecto al romance provocarán una serie de problemas en la relación que los enamorados tendrán que resolver.
Lo que más me ha gustado del libro ha sido el estilo: sencillo y muy depurado, se hace muy fácil de leer y es a la vez entretenido, ya que de vez en cuando el narrador se dirige directamente al lector y le hace partícipe de la historia. Por otro lado, en general toda la narración rezuma una ironía inteligente y divertida que me encanta, y me recuerda mucho a los mejores momentos de las novelas de Jane Austen (así que yo encantada).
Otra cosa buena del libro son los diálogos y los personajes. Los diálogos me han hecho reír por la sencillez y la comicidad, y todos los personajes (los cuatro principales, vaya) tienen suficiente carisma en sí mismos como para preocuparme y congeniar con todos ellos, y las interacciones entre todos también me han gustado mucho. El libro va bastante directo al grano en muchas situaciones, así que unos buenos diálogos y unos buenos personajes son muy importantes en estos caso.
En cuanto a la trama en sí, no es gran cosa: chico conoce a chica, a la chica le gusta el chico, al padre ya veremos si le gusta o no, la tía se mete al medio porque es una cotilla, y todo se enreda. No puedo decir que tiene un argumento maravilloso, pero el estilo, los personajes y los diálogos se han ganado mi corazón. Además el libro es muy cortito así que se lee en un pispás, y esto ayuda también que esta trama tan sencilla no se haga aburrida ni pesada.
Así que ya sabéis, si estáis buscando un clásico cortido y divertido, no dudéis en darle una oportunidad a Washington Square. Yo me he divertido mucho (me he reído en voz alta algunas veces) y a la vez he sufrido con los personajes.
Ambientando en la Nueva York del siglo XIX, el libro es un gran retrato de la sociedad de la época, donde el viudo doctor Sloper tiene que criar, junto a su alocada hermana, a su única hija Catherine. Cuando esta se enamora por primera vez, las desavenencias entre los miembros de la familia con respecto al romance provocarán una serie de problemas en la relación que los enamorados tendrán que resolver.
"Una devoción para toda la vida se mide después de cumplida; entretando,
en estos casos es habitual dar algunas pocas seguridades materiales. "
Lo que más me ha gustado del libro ha sido el estilo: sencillo y muy depurado, se hace muy fácil de leer y es a la vez entretenido, ya que de vez en cuando el narrador se dirige directamente al lector y le hace partícipe de la historia. Por otro lado, en general toda la narración rezuma una ironía inteligente y divertida que me encanta, y me recuerda mucho a los mejores momentos de las novelas de Jane Austen (así que yo encantada).
Otra cosa buena del libro son los diálogos y los personajes. Los diálogos me han hecho reír por la sencillez y la comicidad, y todos los personajes (los cuatro principales, vaya) tienen suficiente carisma en sí mismos como para preocuparme y congeniar con todos ellos, y las interacciones entre todos también me han gustado mucho. El libro va bastante directo al grano en muchas situaciones, así que unos buenos diálogos y unos buenos personajes son muy importantes en estos caso.
"Ella es tan inteligente como una pila de mantas", pensó el doctor;
su principal ventaja sobre las mantas era que mientras
estas a veces se perdían, o caían del coche, Catherine siempre estaba en su puesto. "
En cuanto a la trama en sí, no es gran cosa: chico conoce a chica, a la chica le gusta el chico, al padre ya veremos si le gusta o no, la tía se mete al medio porque es una cotilla, y todo se enreda. No puedo decir que tiene un argumento maravilloso, pero el estilo, los personajes y los diálogos se han ganado mi corazón. Además el libro es muy cortito así que se lee en un pispás, y esto ayuda también que esta trama tan sencilla no se haga aburrida ni pesada.
Así que ya sabéis, si estáis buscando un clásico cortido y divertido, no dudéis en darle una oportunidad a Washington Square. Yo me he divertido mucho (me he reído en voz alta algunas veces) y a la vez he sufrido con los personajes.
Valoración


