Tiffy Moore necesita un piso barato, y con urgencia. Leon Twomey trabaja de noche y anda escaso de dinero. Sus amigos piensan que están locos pero es la solución ideal: Leon usa la cama mientras Tiffy está en la oficina durante el día y ella dispone del apartamento el resto del tiempo. Y su modo de comunicarse mediante notas es divertido y parece funcionar de maravilla para resolver las vitales cuestiones de quién se ha acabado la mantequilla y si la tapa del váter debería estar subida o bajada.
Claro que si a eso se añaden exnovios obsesivos, clientes exigentes, hermanos encarcelados por error y, lo más importante, el hecho de que aún no se conocen, Tiffy y Leon están a punto de descubrir que lograr la convivencia perfecta no es fácil. Y que convertirse en amigos puede ser solo el principio...
Piso para dos
Autor: Beth O'Leary|| Editorial: Quercus
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 391
Formato: Tapa blanda || Nº páginas: 391
Sinopsis: Tiffy Moore necesita un piso barato, y con urgencia. Leon Twomey trabaja de noche y anda escaso de dinero. Sus amigos piensan que están locos pero es la solución ideal: Leon usa la cama mientras Tiffy está en la oficina durante el día y ella dispone del apartamento el resto del tiempo. Y su modo de comunicarse mediante notas es divertido y parece funcionar de maravilla para resolver las vitales cuestiones de quién se ha acabado la mantequilla y si la tapa del váter debería estar subida o bajada.
Claro que si a eso se añaden exnovios obsesivos, clientes exigentes, hermanos encarcelados por error y, lo más importante, el hecho de que aún no se conocen, Tiffy y Leon están a punto de descubrir que lograr la convivencia perfecta no es fácil. Y que convertirse en amigos puede ser solo el principio...
Nota: Esta reseña es SIN SPOILERS. Para leerla con spoilers, haz click en el botón que encontrarás a lo largo del texto
Mi opinión
Seamos sinceros. Yo cogí este libro porque necesitaba algo ligero para leer y que no me enganchara (porque tengo que escribir la tesis y no tengo mucho tiempo). Pues eso. Y... ¿Queréis saber cuál fue el resultado de todo eso? --> Un libro que me acabé en menos de 24h y una noche casi sin dormir trabajando al día siguiente.
En este libro nos encontramos con Leon y Tiffy. Debido a los desorbitados precios de los alquileres en Londres, y a sus incompatibles horarios de trabajo, ambos llegan a un acuerdo un tanto inusual: compartirán casa (y cama) sin llegar a cruzarse nunca en el apartamento. Sin llegar a conocerse siquiera en persona.
El libro nos presenta una comedia romántica ligera, divertida y fácil de leer que, sin embargo, me ha sorprendido por la profundidad de muchos de los tema que trata. El libro adentra temas como el maltrato psicológico, los cuidados paliativos o la vida en la cárcel de una forma natural, sin ir derrochando drama innecesario por ahí pero, a la vez, haciéndonos consciente de la gravedad de la situación y de los problemas a los que se enfrentan los personajes. Hacer todo esto sin perder la esencia de una comedia romántica me ha parecido todo un acierto, y es algo que no muchos libros consiguen.
Me ha gusto cómo al principio, nosotros como lectores pensamos que Tiffy está triste y de bajón simplemente porque lo ha dejado con el novio, e incluso pensamos que él es un buen tipo dejándola quedarse en su piso un tiempo y todo esto. Conforme avanzaba la historia y pequeñas dosis de información llegaban a nosotros, no íbamos dando cuenta a la vez que Tiffy de que lo que realmente había pasado era maltrato psicológico por parte de él, creo que ha sido un acierto que nosotros fuéramos recogiendo la información y las pistas a la vez que Tiffy.
La relación entre Tiffy y Leon mientras comparten piso es divertida y tierna a la vez. Me ha gustado mucho cómo han ido construyendo la amistad a través de notas dejadas por todo el piso. Al principio pensé que esto me echaría hacia atrás y que lo vería algo soso y sin mucho sentido, pero todo lo contrario. Las notas que se dejaban eran lo mejor del libro (de hecho, me daban ganas de hacer yo lo mismo).
En cuanto al estilo narrativo. La narración está echa en primera persona tanto por Tiffy como por Leon en capítulos alternos. El estilo de narración de Leon era algo más enrevesado, con diálogos a modo de obra de teatro:
Los personajes secundarios me han parecido bien. Cada uno de ellos, con su personalidad bien definida, aporta algo a la historia que me gusta. Durante toda la novela vemos cómo la familia y los amigos son el soporte de los dos protagonistas, y de cómo cada uno de ellos influye de una forma u otra en Tiffy y Leon. He acabado amando a (casi, por motivos obvios) todos los personajes secundarios de la novela.
En general es un libro que no dudaría en recomendar. Pocos libros me han hecho reír en voz alta mientras los leo, y éste lo ha conseguido más de una vez así que es un gran punto a su favor. Lo único malo de este libro es que el final es bastante predecible y conforme va avanzando la historia se puede ir intuyendo lo que va a ocurrir después pero no me quejo, porque después las escenas no defraudaban y me encantaba leerlas, aunque hubieran sido predecibles.
La escena en la que Tiffy se encuentra a Leon en el baño por primera vez me hizo reír mucho (a pesar de que soy consciente de que es poco probable que Leon llegara el trabajo directo a la ducha, sin pasar por el dormitorio antes). La incomodidad de los dos unido a la conversación con sus amigos después me alegraron el día, me pareció una buena forma de conocerse :)
Como resumen final, me ha encantado el libro. Tiene una narración rápida y ligera que hace que vueles leyendo las páginas y en ningún momento te da pie a aburrirte, pues siempre hay algo nuevo sucediéndole a los personajes. La forma drama-free de tratar temas complicados sin dejar de mostrar lo duro de la situación se ha ganado mi corazón.
En este libro nos encontramos con Leon y Tiffy. Debido a los desorbitados precios de los alquileres en Londres, y a sus incompatibles horarios de trabajo, ambos llegan a un acuerdo un tanto inusual: compartirán casa (y cama) sin llegar a cruzarse nunca en el apartamento. Sin llegar a conocerse siquiera en persona.
"Es curioso hasta qué punto puedes llegar a conocer a alguien por el rastro que deja."
El libro nos presenta una comedia romántica ligera, divertida y fácil de leer que, sin embargo, me ha sorprendido por la profundidad de muchos de los tema que trata. El libro adentra temas como el maltrato psicológico, los cuidados paliativos o la vida en la cárcel de una forma natural, sin ir derrochando drama innecesario por ahí pero, a la vez, haciéndonos consciente de la gravedad de la situación y de los problemas a los que se enfrentan los personajes. Hacer todo esto sin perder la esencia de una comedia romántica me ha parecido todo un acierto, y es algo que no muchos libros consiguen.
Me ha gusto cómo al principio, nosotros como lectores pensamos que Tiffy está triste y de bajón simplemente porque lo ha dejado con el novio, e incluso pensamos que él es un buen tipo dejándola quedarse en su piso un tiempo y todo esto. Conforme avanzaba la historia y pequeñas dosis de información llegaban a nosotros, no íbamos dando cuenta a la vez que Tiffy de que lo que realmente había pasado era maltrato psicológico por parte de él, creo que ha sido un acierto que nosotros fuéramos recogiendo la información y las pistas a la vez que Tiffy.
La relación entre Tiffy y Leon mientras comparten piso es divertida y tierna a la vez. Me ha gustado mucho cómo han ido construyendo la amistad a través de notas dejadas por todo el piso. Al principio pensé que esto me echaría hacia atrás y que lo vería algo soso y sin mucho sentido, pero todo lo contrario. Las notas que se dejaban eran lo mejor del libro (
En cuanto al estilo narrativo. La narración está echa en primera persona tanto por Tiffy como por Leon en capítulos alternos. El estilo de narración de Leon era algo más enrevesado, con diálogos a modo de obra de teatro:
El camarero: ¿Desean tomar pudin?
Tiffy: Oh, no, estoy llena, gracias.
El camarero: Babs dice que invita la casa.
Tiffy, en el acto: Pudin de caramelo, por favor.
Yo: Para mí lo mismo.
Sé de algunas personas a las que esta forma de narración por parte de Leon les ha resultado complicada y no les ha gustado. Yo, sin embargo, me acostumbré bien a ella y le vi el lado positivo porque me permitía diferenciar perfectamente quién de los dos estaba hablando (los cambios entre personajes eran a veces tan rápidos que podría haberme liado de no ser ambas narraciones tan diferentes).
Los personajes secundarios me han parecido bien. Cada uno de ellos, con su personalidad bien definida, aporta algo a la historia que me gusta. Durante toda la novela vemos cómo la familia y los amigos son el soporte de los dos protagonistas, y de cómo cada uno de ellos influye de una forma u otra en Tiffy y Leon. He acabado amando a (casi, por motivos obvios) todos los personajes secundarios de la novela.
"Ella levanta la cabeza para mirarme de frente,
con los ojos un poco adormilados, y me sostiene la mirada
durante unos segundos más de lo estrictamente necesario."
En general es un libro que no dudaría en recomendar. Pocos libros me han hecho reír en voz alta mientras los leo, y éste lo ha conseguido más de una vez así que es un gran punto a su favor. Lo único malo de este libro es que el final es bastante predecible y conforme va avanzando la historia se puede ir intuyendo lo que va a ocurrir después pero no me quejo, porque después las escenas no defraudaban y me encantaba leerlas, aunque hubieran sido predecibles.
La escena en la que Tiffy se encuentra a Leon en el baño por primera vez me hizo reír mucho (a pesar de que soy consciente de que es poco probable que Leon llegara el trabajo directo a la ducha, sin pasar por el dormitorio antes). La incomodidad de los dos unido a la conversación con sus amigos después me alegraron el día, me pareció una buena forma de conocerse :)
Como resumen final, me ha encantado el libro. Tiene una narración rápida y ligera que hace que vueles leyendo las páginas y en ningún momento te da pie a aburrirte, pues siempre hay algo nuevo sucediéndole a los personajes. La forma drama-free de tratar temas complicados sin dejar de mostrar lo duro de la situación se ha ganado mi corazón.
Valoración


